Irupé Buzzetti. Foto: Nicolás Der Agopián

Hay un “un gran vacío” en la protección de datos en medios digitales y tampoco suele haber un “buen manejo” de las tecnologías por parte de los maestros, los padres y los niños, advierten autoridades y expertos

Primaria plantea la necesidad de “ajustar” la regulación sobre la difusión de imágenes de escolares en las redes sociales

5min
Nº2054 - al de Enero de 2020
escribe Juan Pablo Mosteiro

La foto en la que aparece el diputado colorado Germán Cardoso junto a un grupo de escolares de visita en el Parlamento fue subida a las redes sociales y el hecho recibió cuestionamientos públicos por considerarse una violación a la laicidad y a la protección de la imagen de los alumnos. La directora general del Consejo de Educación Inicial y Primaria (Ceip), Irupé Buzzetti, aclaró que en ese episodio sucedido hace unos años no hubo ninguna irregularidad: el legislador, exalumno de la Escuela Nº 2 de Maldonado, había cursado la invitación a los niños de sexto año de esa institución educativa —donde estudió el hijo de Buzzetti, que también fue compañero de Cardoso— y en ese marco era “lógico” que se sacara una foto.

Pero en la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) “no se cuenta con ninguna reglamentación” específica sobre la difusión de imágenes de escolares a través de las redes sociales, según explicó la jerarca durante una reciente comparecencia parlamentaria.

Buzzetti explicó que todas las empresas que colaboran con Primaria —por ejemplo, Inca o Nevex— deben contar con la autorización expresa (escrita) de los padres o tutores para divulgar imágenes de los escolares “a cara descubierta” por cualquier medio. Sin embargo, la difusión de fotos y videos de los alumnos por redes sociales no está bien regulada, planteó ante los legisladores. 

“Pienso que en el futuro debería existir alguna reglamentación para este tipo de situaciones, pero con respecto a las redes sociales es difícil dilucidar hasta qué punto (el material difundido) es público y pasa a ser privado”, dijo Buzzetti el 9 de diciembre, en la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados.

Allí fueron convocadas las autoridades de Primaria para explicar su actuación a propósito del episodio viralizado en las redes sociales de un grupo de niños de educación inicial que durante un paseo en ómnibus a fines de octubre cantaban el estribillo de La ola esperanza, la canción oficial de la campaña electoral del candidato frenteamplista Daniel Martínez, mientras eran filmados por un adulto.

Este hecho también generó críticas en la opinión pública debido a la posible violación de la laicidad, pero sobre todo, según Buzzetti, dejó en evidencia un uso indebido de la imagen de los menores de edad en las redes. “En este caso había que tomar una resolución teniendo en cuenta que en el hecho estaban involucrados niños uniformados pertenecientes a una escuela; por lo tanto, era necesario hacer una investigación, que fue lo que se hizo” (ver recuadro).

La regulación sobre la difusión de imágenes y datos personales de escolares en las redes sociales “es una preocupación del consejo”, afirmó la directora de Primaria. Informó que hay muchas situaciones de ese tipo, aunque algunas “salen a luz y otras no”. Por eso, insistió ante los parlamentarios que “debería pensarse para el futuro cómo proceder con respecto a las redes”, donde suelen publicarse “fotos de niños” sin la autorización de sus padres, quienes “tienen derecho a negarse a que la imagen de sus hijos o hijas sea divulgada”.

No obstante, el problema es más complejo, según Buzzetti, porque “muchas veces” son los propios padres quienes suben esas imágenes a Facebook o Instagram, y lo hacen sin tener en cuenta que “otros consideran que sus hijos no deberían aparecer en determinadas fotos”.

Para el diputado Mario García (Partido Nacional) el uso de imágenes de niños en actividades escolares traerá mayores problemas. Empero, los legisladores “todavía no sabemos cómo se van a regular” estas prácticas, dijo. La presidenta de la comisión, Graciela Bianchi, coincidió en que “es muy difícil legislar con respecto a las redes”. 

Consultada por Búsqueda sobre este tema, la directora general de Secundaria, Ana Olivera, sostuvo tiempo atrás que existe un protocolo de intervención que en casos graves pone en alerta a los padres, referentes o instituciones y preserva la identidad de los afectados. La escuela o el colegio son ámbitos donde se tratan datos de “naturaleza sensible”, y por eso estas instituciones deben cumplir con la normativa que protege un derecho amparado en la Constitución y la Ley Nº 18.331.

“Tus datos valen”

La maestra Adriana Pico, quien integró como coordinadora el Programa Gurí del Ceip —el sistema de información web enmarcado en las políticas del gobierno electrónico que concentra la información de docentes, no docentes y alumnos—, dijo a Búsqueda que “la información confidencial de los menores no está del todo regulada”, y afirmó que “hay un gran vacío” sobre la protección de datos en las redes sociales.

Ese “hueco” puede afectar la imagen y otros “rasgos sensibles” de la persona, como la condición étnica, religiosa o la sexualidad, dijo la experta designada por el Ceip para coordinar durante años con la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic).

“La imagen es un dato personal que merece ser protegido”, aun más en los niños —siguió la especialista— y por ello se debe pedir consentimiento expreso a los padres y madres o tutores legales para tomar imágenes de los menores y “especificar claramente” el uso y el tipo de divulgación del que pueden ser objeto, ya sea para aparecer en una cartelera o en un periódico escolar.

En cambio, esta lógica “curiosamente” no se aplica a las redes, porque “se supone que la escuela no sube ciertos contenidos a las plataformas digitales”, sostuvo Pico. Y ahí es donde surge el problema, dijo, porque muchos docentes, padres y niños no hacen un buen uso de las tecnologías.

“Hay algunas maestras que no tienen un buen manejo de estas herramientas y entonces, de repente, organizan un paseo y luego, con la mejor intención, suben fotos a las redes sin permiso de los padres, inocentemente, sin mala intención —para mostrar ‘lo lindo que fue el paseo’ o ‘la visita al museo’—, porque desconocen el impacto de estas tecnologías”, contó. La docente retirada explicó que esto se debe, en parte, a que el programa con el que trabajan sus pares es de 2008, y allí no hay contenidos específicos sobre estos temas tecnológicos: “Hace 12 años los avances digitales no eran los de hoy”.

Por otra parte, los escolares también se muestran públicamente en las redes, sin la debida contención de sus padres. “Muchos menores tienen Facebook y exponen toda su vida allí, sin saberlo”, apuntó. Porque los niños y los adolescentes son quienes mejor se adaptan a los cambios tecnológicos por ser “nativos digitales”, pero también son la población “más sensible” en las redes sociales, por lo que requieren de orientaciones y permisos de gente adulta.

A su vez los padres, que a veces acompañan a su hijos alumnos en paseos y actividades escolares, suelen registrar esas experiencias, como pasó en el caso del video grabado con los cánticos infantiles del jingle político. “El tema ahí es que vos como maestra podés controlar a los chiquilines, pero no a los padres, y todas esas cosas se te van de las manos”, contó la también exinspectora de Primaria.

La información personal de los escolares “tiene un gran valor” y debe ser protegida, sobre todo porque hoy se transmite de manera “muy rápida, muy simple y por medios masivos” en las redes sociales y a través de los teléfonos celulares.

La especialista coincidió con la directora del Ceip en la necesidad de establecer una regulación “más clara” sobre estos temas y de fomentar campañas oficiales de concientización “masiva y obligatoria” para docentes y alumnos. “Todas las maestras deben conocer qué son los datos personales, cómo se protegen y qué debe hacerse con respecto a los padres y a los chiquilines” para proteger en las redes la información más “sensible”, que debe ser objeto de consentimiento expreso. 

Pico trabajó en varias campañas públicas del Ceip bajo la consigna “Tus datos valen“, que incluyeron concursos, libros y talleres para sensibilizar y capacitar a docentes y escolares acerca de la importancia del cuidado y la protección de los datos personales, que contaron con el auspicio de Presidencia de la República y del Plan Ceibal, y el soporte de Agesic.

Recuadro: Video con niños cantando jingle del FA destapó casos de “violación a la laicidad”

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